Viajamos hasta Burdeos para ver el debut de Cedeira, pero durante el viaje llegaron malas noticias: La yegua había "volcado" en el camión al haberse puesto de manos y haber caído de espaldas. Presentaba una herida encima del ojo, que le provocó un serio hinchazón y una herida en la parte interna de los ollares, lo que le provocaba una pequeña hemorragia superficial.
Una vez revisada la potra, se decidió correr aunque siempre con el miedo a posibles dolores musculares que no se podían apreciar. La potra entró bien en cajones, salió bien y fue en mano hasta la curva, en tercera / cuarta posición. Al entrar a la recta, la potra no cambió de ritmo y fue rebasada por los otros diez debutantes llegando en útima posición.
Hay que intentar sacar conclusiones positivas del viaje y del debut de la potra, como que se portó bien en cajones, que no tuvo miedo en la recta luchando entre varios caballos y que no sufrió aparentes lesiones en un incidente con el camión. En esta última foto se puede apreciar algo de sangre en los ollares.
Como anécdota, Jean Claude Rouget le dijo a Lopera al pasar a su lado "Bravo, que potra tan bonita!". Lo que no sé si Rouget sabía era que él entrenó a la madre de Cedeira y que ganó su primera carrera con la monta de Lemaire..
Al final, viaje de vuelta a Madrid y el día siguiente fuimos a darle unas zanahorias y la potra estaba con la cara un poco hinchada pero tan cariñosa como siempre. Ahora le toca descansar hasta volver a correr en un par de meses en Madrid.




