Reaparecía JC Cerqueira después de haber tomado la dolorosa decisión de retirarse como jockey. Le ví en el paddock con una sonrisa, con ganas de volver a disfrutar montando a caballo. Oficialmente, montaba a un caballo con pocas opciones del que su preparador se quejaba de haber sido maltratado en el hándicap.
Hizo una monta a contraestilo, corriéndole delante, con la cara muy cogida, no dejándole pensar demasiado y el hijo de Mull of Kintyre por fin salió de maiden a sus cinco años. Segundo fue Duke con un electrizante remate y tercero El Combatiente con un Urbina que venía de montar a Jimmy Falabella y que no se podía creer lo mucho que galopaba el irlandés este día.
La alegría de Cerqueira era plena, volvía a las pistas y lo hacía con una victoria inesperada pagando 45 a 1.
Ganó con tanta facilidad que le dió tiempo a mandar besos al "camera car" para celebrar su inesperada victoria. Lamentablemente para él, recibió algunos silbidos a su vuelta, aunque entiendo que iban más dirigidos al preparador y sus quejas en la revista A Galopar que al portugués que se merecía esta victoria.





